Pink Milk Drink: la farsa del rosa, la miseria teriomorfa y la pervivencia de lo kitsch

''Las ilusiones corresponden a un estado en el que uno se encuentra sobre “nubes rosas” y todo lo ve “de color de rosa”. [...] Un mundo de color rosa es demasiado hermoso para ser verdadero. [...] Cuando la vida es como un sueño, dicen los franceses: C’est la vie en rose. [...] Rosa es todo cuanto no es realista en todas sus formas y matices: color del kitsch y color de la transfiguración''.

Psicología del color: Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. Eva Heller. 2000.


La socióloga y psicóloga Eva Heller realizó una importante contribución a la teoría del color, particularmente arrojando luz al valor y significado que se da a los distintos colores. En el capítulo concerniente al rosa, la autora reflexionó cómo se relaciona este color con la positividad en un grado superlativo. De hecho, conecta esta idea con el onirismo, la fantasía y las experiencias místicas y religiosas. El rosa consigue, al menos de modo puntual, rebasar la realidad visible-tangible.


The water testers (after The unicorn tapestries, The unicorn purifies the water). 2026. Acrílico sobre panel de madera. 92 cm x 122 cm.

La artista Pink Milk Drink, aprovechando esta cualidad del rosa, realiza una serie de pinturas, vídeos y piezas interactivas digitales, estos dos últimos basados en las obras pictóricas, donde parece que los personajes viven ''la vie en rose''. A nivel preiconográfico, los colores y formas son grosso modo agradables. El rosa tiene un papel preponderante e incluso conviven distintas tonalidades en una misma pieza. La cromática es mayoritariamente cálida, aunque la presencia minoritaria de colores verdes, azules y la irrupción del negro terminan rompiendo la estabilidad del rosa y sus compañeros, el naranja, el rojo y el amarillo. Sin embargo, un análisis más exhaustivo sirve para desentrañar la iconografía de Pink Milk Drink, descubriendo que el rosa no remite a la positividad, no nos lleva a un lugar de felicidad plena, sino que ''[u]n mundo de color rosa es demasiado hermoso para ser verdadero''. No hay nada de felicidad, de alegría, de dulzura o de inocencia en las piezas de nuestra protagonista. Lo que plasma en sus composiciones es una oda a las posibilidades de la transfiguración, no entendida desde un punto de vista cristiano, a pesar de que algunas de sus piezas sí versionan obras de arte basadas en la Biblia, con una óptica crítica, guasona y un tanto kitsch. Debe ser comprendida como sinónimo de metamorfosis, de un cambio de forma. Así, el personaje que protagoniza sus obras es un teriomorfo con la cabeza de un equino, entretanto el resto del cuerpo es de ser humano. Su cromática es rosa, pero la testa suele mostrarse pintada de manera distinta, separándola del cuerpo; aquí apuesta por el beis o el gris. Este personaje se alterna o se deja ver con otros que tienen menor presencia, los cuales toman igualmente la apariencia de teriomorfos con cabeza de ciervo, cabra, burro o unicornio, manteniendo todo lo demás como si fueran humanos. En cualquier caso, el amigo leal de estos personajes siempre es el perro. Este animal escolta al teriomorfo allá dónde va, aún cuando el comportamiento de su compinche es deplorable. El can tiene una forma y color naturales, remitiendo a distintas razas de perro o bien a un perro genérico, difícil de encasillar, y normalmente es marrón; conecta con el público en primera instancia, pues no está impregnado del rosa característico de las escenas irreales representadas. Asimismo, el público que observa la obra puede identificarse con el perro fácilmente, ya que permanece ajeno a lo que hace su compañero medio animal y medio humano. Con todo, es consciente de lo que sucede, aunque no interactúe en muchas ocasiones. Quien observa la pieza tampoco puede hacerlo. 


Although they preferred sweat & tears for their sodium needs, they settled for the bad luck of others. 2025. Acrílico sobre panel de madera. 92 cm x 122 cm.

La figura del caballo/yegua, que en las piezas más recientes convive con la del unicornio, tiene significados distintos. El caballo es un animal de gran importancia para la artista, y en sus piezas incursiona como elemento transformador del ser humano. En numerosas veces, la cabeza equina parece una máscara y por eso aparece coloreada de manera distinta, tal y como la persona quisiera disfrazarse de este animal. Así, Pink Milk Drink juega con la ambivalencia de sus teriomorfos, pues ''[c]omo el humano que se pone la máscara se vuelve enigmático, se transforma en los patrones arquetípicos que aquella evoca. [...] Si una máscara-imagen es el rostro de un arquetipo, entonces el identificarse con ella equivale a una posesión'' (VV. AA, El libro de los símbolos: reflexiones sobre las imágenes arquetípicas, 2011).  


Sus personajes podrían adquirir las cualidades del caballo —velocidad, resistencia, fuerza, disciplina— o de otro equino a través de la máscara, incluso, perdiendo la consciencia de lo que hacen. También puede suceder lo opuesto, ya que sus protagonistas tienen maneras de comportarse más bien relacionadas con los seres humanos, debido a que procrastinan, actúan desde la envidia, el odio y la venganza, se irritan fácilmente, y, por otro lado, son hábiles creando, por ejemplo, pintando o usando un teléfono móvil dado que poseen pulgares oponibles; incluso, caminan con marcha bípeda. En el caso de Pink Milk Drink, la interpretación queda abierta, pero en algunas circunstancias, los teriomorfos tienen pezuñas en lugar de pies humanos. Además, sus bocas equinas son hábiles para devorar comida. En tales circunstancias, los personajes, al menos físicamente, han cedido a la ''posesión'' del arquetipo de la máscara, si verdaderamente es una máscara y no una parte más de su cuerpo mixto. Tal vez de la noche a la mañana les sucediera lo mismo que a Gregor Samsa, protagonista kafkiano por excelencia: ''Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto'' (Franz Kafka, La metamorfosis, 1915). 


Contemporary mysticism. 2025. Acrílico sobre panel de madera. 92 cm x 92 cm.

Por el momento, los personajes de Pink Milk Drink viven prácticamente en soledad o con algunos individuos similares y los perros que les acompañan; si hubiera otro tipo de especies de animales, esto les garantiza seguridad. Samsa murió a manos de su propia familia, que empezó a detestarlo tras su accidental transformación en insecto. Viven en su propio mundo de color de rosa. Incluso, el seudónimo de la artista, Pink Milk Drink (''bebida de leche rosa'') alude a esta noción. La ''bebida de leche rosa'' es algo natural para un microcosmos ''en rose''. Desde otro punto de vista, podría decirse que consumir algo, beber o comer, que provenga del mundo rosado de Pink Milk Drink, significa quedarse allí a vivir para siempre, en una realidad alternativa-''pink'', guste o no a los personajes con rasgos de caballo. Al igual que en el mito sintoísta, la diosa Izanami, tras fallecer por un parto, quedó eternamente ligada al mundo de los muertos, llamado Yomi. Esto fue así por haberse alimentado de lo que allí había disponible para comer. Quedó así también eternamente maldita, ''posesa''. ''Cuánto lamento que no hayas venido antes [le dice a su esposo Izanagi]. He comido del hogar de Yomi'' (Le dijo Izanami a Izanagi en el Kojiki, autoría anónima, compilado en c.712, aunque recoge leyendas anteriores; traducción libre desde la versión inglesa de Donald L. Philippi). Teriomorfos impuestos, con o sin máscara, los personajes de Pink Milk Drink viven en la conspiración creativa de la autora, a expensas de nuevos retos, de que vagueen, o que hagan de las suyas. La presencia cada vez más notable del unicornio-humano debe ser entendida como un homenaje a las criaturas de los mitos y de las leyendas, de los bestiarios, y de las cualidades que se daban a este animal fantástico, por ejemplo, la habilidad de purificar el agua, lo que viene recogido en una de las obras recientes de la artista. ''A diferencia de la mayoría de criaturas míticas, es bueno, abnegado, mágico, puro e inocente'' (Madonna Gauding, La biblia de los signos y de los símbolos, 2009). ¿Será tan respetuoso y dulce, tan rosa en positivo, el unicornio de Pink Milk Drink, atendiendo a las palabras de Gauding? 


De lo que no cabe duda es del carácter kitsch del unicornio, en la línea que sigue la artista. El actor Eduardo Casanova lo recuerda en su ensayo sobre el tema, diciendo que ''[m]i casa está llena de elementos kitsch. Un unicornio de porcelana, marcos de madera pintados de dorado, sofás con volantes, rosas de plástico, columnas griegas de escayola.'' (Eduardo Casanova, Márgenes: un ensayo artístico sobre el ser humano y la estética, 2019). En la cita no solo aparece el unicornio, sino asimismo las rosas, aunque refiriéndose a las flores, y los elementos de inspiración griega, que en el caso de Pink Milk Drink se convierten en ánforas de la Antigua Grecia. Cerámicas donde plasma relatos inventados donde se refleja la violencia humana, pero teriomorfa. ¿Terminará el unicornio corrompiéndose de los males y vicios humanos?


Imágenes cortesía de la artista.