"La discusión sobre el realismo en la fotografía nos ha conducido a la cuestión acerca de quién está detrás de la foto, esto es, quién está detrás de la imagen. […] [L]a fotografía es un procedimiento intencional; segundo [...] la fotografía está llena de presupuestos que hacen que el hic et nunc representado remita a un origen no objetivo; tercero, porque la imagen, la foto, representa algo, pero va más allá de lo representado, esto es, la imagen misma no remite a la referencia, sino que está connotada’’.
Ensayos de teoría estética y de las artes. Cesáreo Villoria García. 2021.
El profesor y filósofo Cesáreo Villoria García reflexionó acerca del arte de la fotografía en su obra ensayística clave, publicada en 2021. En muchas ocasiones, se piensa que la fotografía simplemente registra un momento concreto de la realidad, un espacio-tiempo en particular, captando y eternizando el hic et nunc —aquí y ahora—. Aunque puede hacerlo, no significa que se reduzca a esto. Es habitual que no se cuestione con facilidad el hecho de que lo representado en la imagen es una construcción subjetiva por sí misma desde el inicio. No importa el verismo mostrado.
Sporestrasse. Serie Munich. 2025. Tinta pigmentada, acrílico y pastel al óleo sobre papel Canson. 45 cm x 45 cm.
Así, la fotografía artística de Duarte B. Freitas (Lisboa, 1973) exhibe con fuerza la noción desarrollada por la teoría de Villoria García. Freitas es el autor detrás de la cámara, el cual, de manera explícita, exhibe una imagen de la realidad que está evidentemente ‘’connotada’’. Es algo más sencillo de entender cuando sus instantáneas incluyen técnicas del mundo pictórico, por ejemplo, la pintura acrílica o al pastel, como parte de su lenguaje mixed media. Sin embargo, lo connotado, lo subjetivo, no tiene tanto que ver con la mezcla de técnicas del arte, ni siquiera con el propio retoque digital de la imagen que nuestro protagonista lleva a cabo en su trayectoria, incidiendo en sus paisajes urbanos —series Lisboa, Berlín y Múnich, 2025—. Lo cierto es que es necesario partir de la base de que Freitas fotografía con una intención particular, la cual decide cómo se articulará la obra final, en la que utiliza múltiples recursos de edición digital, aparte de pictóricos tradicionales. De este modo, lo que el autor captura en un primer momento son esas instantáneas base para el resto del proceso artístico, y que ya poseen ese ir ‘’más allá de lo representado’’. El culmen de este desarrollo lo lleva a cabo en su serie Lisboa, en la que también toma fotografías ajenas, consiguiendo la licencia de uso. Así, mezcla puntos de vista de otras personas y los hace propios en sus particulares interpretaciones-collage del territorio fotografiado.
Frauenkirche, Serie Munich. 2025. Tinta pigmentada, acrílico y pastel al óleo sobre papel Canson. 45 cm x 45 cm.
Cada fotografía de Freitas, dentro de sus paisajes urbanos, remite a ciudades que ha visitado y que le han cautivado especialmente —Berlín y Múnich—, o bien alude a la metrópolis donde reside, que es Lisboa, por la que tiene gran estima. Nuestro protagonista no se cierra a trabajar con otras ciudades que le fascinan, pero, hoy día, ha experimentado en torno a estas tres. Le gusta atrapar en la instantánea aquello que le transmite, a nivel estético y sentimental, una localización específica, pero siendo imposible constatarlo con total precisión mediante la toma de una única imagen, decide recurrir a la técnica mixta, sea exclusivamente digital, con medios pictóricos canónicos o intercalando ambas opciones. Como resultado, sus obras de arte tienen una profunda densidad visual; cada capa registra el valor conceptual del conjunto, sin llegar a una complejidad tan alta que pueda estorbar el entendimiento de la pieza definitiva por parte del público. De todas formas, prefiere fotografías intervenidas que requieran un pequeño esfuerzo para comprenderlas.
Munich, Serie Munich. 2025. Tinta pigmentada, acrílico y pastel al óleo sobre papel Canson. 45 cm x 45 cm.
Cabe añadir que Freitas mantiene una fijación por aprehender el movimiento en sus composiciones. No es posible mostrar diversas perspectivas dentro de una fotografía individual, de ahí que las yuxtaponga a través de la edición digital —sean fotografías exclusivamente suyas o también de otras personas—, aunque igualmente puede alterar la imagen primitiva mediante recursos más artificiales como distorsiones, efectos de color y otros tantos filtros de software de imágenes, además del citado uso de pigmentos, siempre remando a favor de su interpretación del movimiento y de cómo el artista analiza —subjetivamente— la ubicación representada. La inspiración principal de Freitas para trabajar de este modo se encuentra en el cubismo, siendo el movimiento artístico que más le apasiona y cuyas premisas nutren su trayectoria. Así, ‘’[e]n cuanto al movimiento del observador [...], es precisamente lo que plantea la técnica cubista de representación de objetos, que considera simultáneamente diversas vistas puestas juntas en una composición estática. Esto lleva implícito el movimiento del observador alrededor del objeto, [...]’’ (Javier Navarro de Zuvillaga, Mirando a través: la perspectiva en las artes, 2000). El cubismo fue resultado de una amplia investigación y experimentación, que bebió de los avances científicos de la época, como la cuarta dimensión de Hermann Minkowski o la teoría de la relatividad de Albert Einstein, además del arte no occidental, sobre todo africano y de postulados más relacionados con el mundo del esoterismo. El uso del color, sea cual sea la técnica con la que es suministrado, es capital para realzar la noción de movimiento en la obra terminada, y, de igual modo, acentúa los significados inherentes a lo plasmado, a pesar de que normalmente nos son, al menos, en parte demasiado herméticos y, por tanto, desconocidos. A colación de esto, es positivo rematar con una cita a continuación:
‘’[L]os colores transmiten sentimientos, relaciones y contrastes, dramas y tensiones, la naturaleza de la materia y sus procesos y transmutaciones’’ (VV.AA., El libro de los símbolos: reflexiones sobre las imágenes arquetípicas, 2015). La cromática de Freitas, aunque muchas ocasiones fruto del retoque, de lo sintético, añade una mayor relatividad a sus obras, pues busca que sus imágenes no sean fieles, realistas, ilusorias, respecto a la realidad captada primariamente por la cámara; todo lo contrario, de esta suerte, se realza la visión y proyección del autor sobre el entorno representado, configurando cada instantánea modificada de los paisajes urbanos como su universo personal.
Imágenes cortesía del artista.