Danielle Mano-Bella: la otredad de la piel, cosmicidad del cuerpo

''El cuerpo es una idea cósmica, es decir: «inconcebiblemente enorme». [...] [A]penas hemos empezado a rascar la superficie de lo que es el cuerpo, lo que puede hacer, o cómo será su futuro. [...] La piel constituye la protección de un sujeto y la creación de un «otro», que queda para siempre ubicado en el exterior. Así como la piel envuelve, cubre y protege, paradójicamente también sirve para herir, ocupar o construir mundos'' [...] Libera líquidos, pero también los retiene.

Feminismo glitch (un manifiesto). Legacy Russell. 2020.


La teórica feminista y comisaria de exposiciones Legacy Russell, en su notable ensayo de 2020, menciona el poder del glitch. Significa error en español, utilizado sobre todo al mundo de los videojuegos, pero también a fallos inesperados y menores en contextos informáticos en general. Precisamente, la autora juega con el significado de dicho término para investigar y desgranar la importancia del mundo digital y tecnológico. Uno de los conceptos que utiliza Russell es el de cuerpo cósmico, basado en tesis afines a su pensamiento. Alude al carácter mudable e inmenso del ser humano, orientándose a su fisicidad; de ahí su mención a ''cómo será su futuro'', hablando de la larga historia que le precede.




The blossoming of hope. Serie Memory shape. 2024. Técnica mixta (basada en el uso de biomateriales, concretamente aerogel de seda SilkIt). 20 cm x 45 cm.


La artista Danielle Mano-Bella (Israel, 1993) explora cuestiones similares en su trabajo, aunque en lugar de enfocarse en el feminismo y teoría queer, ella lo hace desde una perspectiva holística que entronca más con la noción de ser humano como entidad biológica. La humanidad, como organismo vivo, evoluciona, debe su existencia a la naturaleza y, por tanto, depende de esta. Es un ser cósmico; permanece en armonía con el universo y es en sí misma un microcosmos de posibilidades. Está en la línea con Russell, con objetivos en la interpretación del cuerpo un tanto distintos, pero no inconexos. Tanto cuerpo como identidad, para ambas autoras, son nociones que progresan con el tiempo, versátiles y no estáticas, emparentado con el resto de la vida.


Sin embargo, aún tratándose de un ser cósmico, no siempre está en sintonía con la vida, con el universo. Es más frecuente que se posicione del lado opuesto, como si estuviera al margen, en una falsa dicotomía. La humanidad no está aparte, pero muchas veces lo intenta, originando un glitch intencionado, forzado y perjudicial. No quiere reconocerse dentro del medioambiente; es la negación de la Gaia. De contemplarse en el interior del universo, lo hace desde una perspectiva más esotérica y poética que realista. Se vuelve un error premeditado.

Mano-Bella se centra potencialmente en la piel como órgano que recubre y protege el cuerpo humano. La piel también se va modificando, e, incluso, es algo mucho más fácil de percibir en el transcurso de la vida frente a la idea de que el cuerpo en su totalidad vaya evolucionando con el paso de los milenios. Aunque la piel es un elemento defensivo, de otro modo también nos identifica y puede clasificarlos. La piel oculta y desoculta; asegura y exhibe. Es una muestra palpable de las tentativas de la cultura humana por desligarse de la naturaleza, pues se le concede al cuerpo y a la piel valores evidentemente subjetivos y que pueden ser dañinos dependiendo del mensaje transmitido.


Dentro de su investigación, a nuestra protagonista le interesa mucho explorar con materiales y técnicas diversos en su praxis artística. En concreto, utiliza materiales bioquímicos y cianotipia para las fotografías, entretanto las instalaciones y esculturas se basan sobre todo en materiales naturales y orgánicos. La parte matérica es fundamental en Mano-Bella debido precisamente a nuestro carácter corpóreo; somos sustancia —cósmica o microscópica según la escala usada—. Y por esta razón, Mano-Bella apuesta por materiales y técnicas que cambian a razón de dónde se encuentran, teniendo presente el tiempo que ha transcurrido de igual modo. Condiciones como exceso o falta de humedad, exposición solar u oscuridad, son variables que afectan a bastantes componentes materiales-técnicos, de una manera más o menos grave, no solo en la cultura material —arte, documentación...—. La piel es un órgano férreo, pero no está exento de variaciones; la falta de hidratación hace que se reseque, la presencia de desequilibrios hormonales termina con brotes de acné, desgarros e incluso más o menos vello, la exposición solar sin protección acelera el envejecimiento cutáneo y un largo etcétera. Es un material maleable.

Mano-Bella, realizando una metáfora directa acerca de esto, emplea un material muy específico y revelador de su pensamiento: el aerogel de seda desarrollado por la empresa SilkIt, inspirado en tejidos de seda para productos sanitarios. Actúa como una esponja, pues expuesta a líquidos, los absorbe, mientras que la sequedad del ambiente hace que se torne rígida y quebradiza. Es un proceso cambiante, pues la deformación, ni de un lado ni de otro, le produce daño alguno; solo se modifica externamente. Remite a la idea de que la piel libera líquidos, pero también los retiene’’, al igual que recuerda la necesidad de cualquier ser vivo, aquí el ser humano, de nutrirse, pues de no disponer de agua y de alimento, es imposible su supervivencia. Algo inerte, sintético, como el aerogel de la empresa SilkIt, no depende de mantenerse con vida porque no la tiene en sí, pero exhibe nuestras necesidades con precisión.


                                

Escape. Serie Memory shape. 2024. Técnica mixta (basada en el uso de biomateriales, concretamente aerogel de seda SilkIt). 10 cm x 10 cm.


El aerogel de seda, con su característico color blanquecino, no mantiene exclusivamente una conexión conceptual con el aspecto físico del ser humano, de su corporeidad. Asimismo lo hace con la psique, puesto que la mente, su salud, los estados de ánimo, sentimientos, emociones, son volubles. Si nos exponemos a determinadas circunstancias, de la misma manera que el aerogel de seda, nos transformamos, nos sentimos felices —húmedo— o dañados —seco—, sanos —resistente— o con problemas derivados de trastornos y enfermedades —frágil—. La porosidad del material más experimental de Mano-Bella recuerda a los poros reales que tenemos en la piel, por los que transpiramos, y el concepto metafórico de la porosidad de nuestro yo, que filtra todo, sea bueno o malo, a lo largo de la experiencia vital.


Regresando a las cuestiones anteriores relativas al cuerpo como construcción cultural, en Feminismo glitch (un manifiesto), Russell menciona una de las cuestiones clave en torno a este hecho, afirmando que el cuerpo, la persona, es un ente abstracto al momento de nacer, pero su carácter sexuado biológico —la biología es igualmente cultura, una interpretación humana de la naturaleza; asunto abordado por la teórica queer Judith Butler—, y la imposición de la cultura sobre el cuerpo, determinan su sexo y género, encasillándolo en categorías que no tienen por qué corresponderse con su entidad. Lo mismo ocurre extendiendo el argumento al fenotipo; la manifestación superficial de los genes, incidiendo en el color de la piel define, incluso, a culturas enteras, categoriza etnias, coloca al individuo en una posición determinada, normalmente, cargada de prejuicios que deben eliminarse y luchar por partir de cero: ''como la piel envuelve, cubre y protege, paradójicamente también sirve para herir, ocupar o construir mundos''.


Mano-Bella, gracias al uso del aerogel de seda, cuya forma inicial es muy dúctil, puede generar formas más reconocibles o que se alejan de la realidad visible-tangible. Pero, en todo caso, dichas formas mantienen una tendencia abstraizante que es propia del material con el que se ejecutan. Esta abstracción conecta con la tesis de Russell antes expuesta respecto al sexo y al género. De esta suerte, el aerogel de seda, albuminoso, de tendencia translúcida, a su vez juega con un color imposible en la epidermis humana. En torno al fenotipo y su manifestación en el color de la piel, nuestra artista reflexiona en lo innecesario de etiquetar a las personas, en general, pero aquí atendiendo a la tonalidad que muestra su cuerpo, que conlleva al establecimiento de estereotipos y, en versiones más extremas, a la jerarquización de la humanidad según quién tome el poder en una cultura-sociedad determinada. Algo idéntico acontece cuando se añaden las demás variables interseccionales: género, sexualidad, religión, etc. Por otro lado, cabe recuperar el término translúcido ya citado para hablar de que las obras de Mano-Bella, y no únicamente con aerogel, cultivan con asiduidad lo transparente y translúcido. A menudo, materiales con estos rasgos se vinculan a la claridad. Lo transparente se asocia a lo que se deja ver porque no tiene nada que esconder. La artista cuestiona este razonamiento, exponiendo a través de su arte que aquello invisible o poco visible causa un trauma escópico —juega con la visión— y puede negar, a su antojo, lo que realmente se está pretendiendo camuflar.


Meeting with the others. 2022. Instalación en técnica mixta, fundamentalmente fotografía. Dimensiones variables.


A pesar de que Mano-Bella usa otros recursos materiales y técnicos, resulta fundamental mostrar una atención específica en el material de SilkIt, tratándose de una novedad y rareza al mismo tiempo. No obstante, es un material que tiene la propiedad de resistir y recomponerse, lo que no ocurre con todos los materiales a los que recurre, más aún cuando trabaja con materias orgánicas. Aunque sí sucede algo semejante con el cianotipo. A pesar de ser una técnica fotográfica cuyo producto es bastante inestable a las adversidades, la degradación de su color azulado y puro puede recuperarse con resultados positivos tras mantener la obra en un ambiente oscuro y oxigenado. Así son las piezas artísticas de la prolífica Mano-Bella, las cuales registran la capitalidad de lo inconsistente, del progreso, de la motilidad macro y micro de la vida humana, de la naturaleza y del universo

         Imágenes cortesía de la artista.